El Diagnóstico [r] te ayuda a identificar por dónde se escapa el dinero y qué decisiones tomar para corregirlo (en una tarde).
Quiero conocer los Números [r]eales de mi negocioTienes clientes, ventas, facturación. Desde fuera, cualquiera diría que te va bien.
Pero hay algo que no termina de encajar.
Trabajas más horas que nunca. Cierras más ventas que antes. Y, aun así, el negocio no crece. A final de mes miras la cuenta y el número que ves no refleja todo el esfuerzo que has metido.
No tienes una respuesta clara. Y eso hace que cada decisión sea una apuesta: el precio que pones, el presupuesto que envías, el cliente que aceptas, la inversión que decides hacer.
Y lo más frustrante es
no saber exactamente por qué
No porque no sepas gestionar un negocio. Sino porque nunca has tenido un sistema para mirar los números que realmente importan.
La mayoría de los negocios no tiene un problema de ventas. Tiene un problema de claridad. Y la diferencia entre ambos es enorme.
Si tu problema fuera vender poco, la solución sería obvia: más clientes, más oportunidades, más ventas. Pero ¿qué ocurre cuando el problema no está en cuánto vendes, sino en cuánto te queda?
Un negocio puede facturar 200.000€ al año y perder 40.000€
No porque venda poco. Porque nunca calculó cuánto le costaba realmente cada venta.
La facturación mide actividad. No mide rentabilidad.
Un profesional puede trabajar 10 horas al día cobrando 40€ la hora y descubrir que, después de todos sus costes, su margen es de 2€. Y una empresa puede subir sus precios un 20% y mantener todos sus clientes porque llevaba años cobrando menos de lo que el mercado estaba dispuesto a pagar.
La diferencia no está en vender más. Está en saber qué decisiones hacen que tus ventas se conviertan en beneficios. Porque hasta que no tienes ese dato, sigues tomando decisiones importantes con información incompleta.
Las grandes empresas tienen directores financieros por una razón: necesitan saber constantemente qué entra, qué sale, qué margen genera cada decisión y a partir de qué punto el negocio gana dinero.
Tú probablemente no tienes director financiero. Pero eso no significa que no necesites ese nivel de claridad. Significa que nadie había traducido ese sistema a la realidad de un negocio como el tuyo. Hasta ahora.
Durante 25 años, he gestionado la rentabilidad de multinacionales con miles de empleados. Trabajé con cuentas de resultados, márgenes y decisiones donde había millones de euros en juego.
Y descubrí algo: las grandes empresas no necesitan cientos de indicadores para saber si ganan dinero. Necesitan mirar los números adecuados.
Esos números son 4. Y yo los he convertido en el Diagnóstico [r]:
[r]EVELA TUS COSTES REALES
Saber cuánto cuesta realmente producir lo que vendes. No una estimación, no una intuición: el coste real, teniendo en cuenta tanto los costes directos como los indirectos que normalmente pasan desapercibidos.
[r]EVISA TU COSTE POR HORA
Ponle valor a tu tiempo: incluye tu salario, las horas realmente facturables y el coste total de tu actividad para saber cuánto cuesta, de verdad, cada hora que trabajas. Porque si no conoces ese dato, es imposible saber si cada proyecto te hace ganar dinero… o perderlo.
[r]ECALCULA TUS PRECIOS
Define precios que sostengan tu negocio. No los que marca la competencia. No los que te hacen sentir cómodo. Los que cubren tus costes, remuneran tu trabajo y generan la rentabilidad que buscas.
[r]ECONOCE TU PUNTO DE EQUILIBRIO
Descubre cuánto necesitas vender antes de empezar a ganar dinero. Conocer ese número cambia la forma de planificar, presupuestar y tomar decisiones: dejas de esperar a ver qué queda al final del mes y empiezas a saber qué tiene que ocurrir para que el negocio sea rentable.
Para dejar de dirigir tu negocio por intuición y empezar a hacerlo con criterio.
Lo primero que piensan muchos empresarios cuando ven algo así es: “yo no soy bueno con los números”. Y es lógico, porque durante años entender los números de tu negocio significaba pelearse con hojas de Excel interminables, complicados balances de contabilidad y fórmulas que nadie sabe interpretar.
Diagnóstico [r] no funciona así.
Solo tienes que introducir los datos de tu negocio — tus costes, tus precios, tus ventas. El sistema hace los cálculos. Y yo te guío para entender qué significa cada número y, sobre todo, qué decisiones puedes tomar a partir de ellos. Sin fórmulas ni jerga financiera. Y aunque no te gusten los números.
¿Cuánto tiempo necesitas?
Una tarde. En unas dos horas tendrás una visión clara de los cuatro números que explican la rentabilidad de tu negocio.
¿Y si mi negocio es diferente?
No importa el sector. El sistema no cambia. Cambian los datos. Lo hemos aplicado en negocios tan distintos como una imprenta, una empresa de alimentación, una consultoría, una compañía de formación o un estudio de diseño.
Porque todos los negocios responden a las mismas preguntas:
Tu sesión estratégica en directo conmigo
Tus números son el principio. Saber qué hacer con ellos es la diferencia.
Aquí es donde Diagnóstico [r] deja de ser una simple calculadora. Cuando completes tu análisis y tengas tus cuatro números reales, tendrás una sesión estratégica individual conmigo.
No un vídeo genérico. No una respuesta automática. Una conversación contigo, con tus números delante. Analizaré tu caso, te ayudaré a interpretar lo que significan esos datos y te mostraré cuáles son las decisiones más importantes para mejorar la rentabilidad de tu negocio.
Porque un número por sí solo no cambia nada.
La diferencia está en saber qué decisión tomar después.
Antes de contarte los casos, una cosa importante: ninguno de estos negocios tenía algo especial que tú no tengas. Lo que tenían era exactamente lo mismo que tienes tú: facturación real, trabajo real, y la sensación de que los números no cuadraban.
Judith
“Facturaba 200.000€ al año.
Perdía 40.000€.”
Judith tenía clientes, ventas y un negocio que parecía funcionar. El problema era otro: nunca había calculado cuánto le costaba realmente vender cada uno de sus servicios y su margen apenas era del 6%. Después de trabajar juntos, reajustó sus precios, calculó sus costes reales y dejó de perder dinero en solo tres meses. Su margen aumentó al 31%. Cerró el año facturando menos (140.000€), pero con 15.000€ de beneficio y un sueldo para ella.
Giuliana
“Estaba cobrando menos
de lo que el mercado aceptaba.”
Giuliana vendía sus formaciones a un precio que ya incluía el IVA. Su negocio funcionaba, pero cada venta dejaba mucho menos margen del que debía. Revisamos juntos sus números: redefinió su política de precios basándose en el valor que percibían sus clientes. No hizo falta tocar nada, simplemente cobrar el precio actual + IVA. En solo tres meses empezó a generar beneficios y pudo reinvertir parte de ellos para seguir creciendo.
Diego
“Duplicó la facturación sin dejar
que el crecimiento se comiera el beneficio.”
Diego dirigía una empresa logística en Chile y quería expandirse a Colombia. Antes de crecer, revisamos qué servicios generaban realmente margen y cuáles no. Después de un diagnóstico, priorizó los clientes más rentables y tomó la decisión de abrir una segunda delegación. En seis meses pasó de facturar 500.000$ a 1.000.000$, y hoy opera también en Argentina.
No vengo del mundo de la formación empresarial. Llevo 25 años tomando decisiones que afectaban a la rentabilidad de multinacionales con miles de empleados. He gestionado cuentas de resultados, márgenes… decisiones donde había millones de euros en juego.
Y descubrí algo que cambió mi forma de entender los negocios: las grandes empresas no ganan dinero porque sean grandes. Ganan dinero porque toman decisiones con los números adecuados. Eso es exactamente lo que hace Diagnóstico [r]: traducir esa forma de decidir a la realidad de negocios como el tuyo.
La prueba llegó cuando tuve que aplicarlo en mi propio negocio
En 2020 tuve que cerrar mi empresa de servicios presenciales. Lo cuento por una razón: reconstruir un negocio desde cero utilizando el mismo sistema que había aplicado durante 25 años en multinacionales me confirmó algo importante — los principios de la rentabilidad funcionan igual en una empresa de 5.000 empleados que en un negocio de una sola persona. Lo único que cambia es la escala.
¿Qué significa esto para ti?
Que el sistema que vas a aplicar no nace de una teoría, ni de un curso, ni de alguien que empezó a hablar de rentabilidad hace dos años. Nace de 25 años tomando decisiones donde equivocarse costaba millones, y de haber demostrado que esos mismos principios también funcionan cuando el negocio lleva tu nombre.
Y eso tiene un coste.
No porque tu negocio vaya mal. Sino porque sigues fijando precios, aceptando clientes o tomando decisiones de crecimiento sin saber exactamente qué rentabilidad deja cada una de ellas.
Mientras no tengas esa claridad, nada cambia.
El precio que calculaste hace dos años sigue siendo el mismo.
Ese cliente que ocupa gran parte de tu tiempo sigue restándote energía.
Y tu margen sigue siendo una incógnita.
Piénsalo con un ejemplo
Si tu negocio factura 20.000€ al mes y su margen real es del 6%, al final del mes apenas habrás generado 1.200€ de beneficio.
No porque falten clientes.
Sino porque nunca calculaste cuánto dinero estaba dejando realmente tu negocio.
La pregunta no es cuánto has perdido hasta hoy.
La pregunta es cuánto tiempo más quieres seguir tomando decisiones sin saberlo.
No necesitas cambiar tu empresa esta semana. Solo necesitas dedicar unas horas a entenderla.
Después, tú decides qué hacer con esa información.
Todo lo que has leído hasta aquí ocurre en un proceso práctico que puedes completar en una tarde utilizando los datos reales de tu negocio. No en un curso de seis módulos. No en un programa de tres meses. En una tarde, con tus datos reales, aplicando el mismo sistema que vengo usando durante 25 años.
Tus 4 números reales con calculadoras interactivas
No es una estimación ni una plantilla genérica. Introduces tus datos y obtienes los 4 números que determinan la rentabilidad de tu negocio: tus costes directos e indirectos, el coste real por tu hora, el precio al que deberías vender tu producto o servicio, y el punto de equilibrio con el objetivo de ventas mensual para pagarte un sueldo digno. Sin fórmulas. Sin Excel.
Sabrás qué significa cada número con vídeos explicativos
No basta con obtener un resultado. Te explico con un caso real, paso a paso, qué significa cada número que aparece en la herramienta interactiva y qué decisión concreta activa en tu negocio. Sin teoría, simplemente qué hacer con cada resultado.
La sesión estratégica en directo (se desbloquea al terminar)
Aquí es donde el sistema deja de ser una herramienta y se convierte en un acompañamiento. Cuando tengas tus 4 números sobre la mesa, se desbloquea una sesión personal conmigo: no es un webinar pregrabado ni una sesión en grupo, somos tú y yo hablando sobre tu caso concreto. Comentaremos tus números e identificaremos cambios concretos que puedes aplicar de inmediato, con fecha de inicio y cuál es el siguiente paso lógico para tu negocio específico. Esta sesión no se vende por separado. Sólo con Diagnóstico [r].
Esto es lo que sabrás cuando termines
Llevas tiempo trabajando duro
Ahora toca dar el siguiente paso: entender qué decisiones harán que ese esfuerzo se convierta en rentabilidad.
En una tarde. Con tus propios números. Y con un sistema que te acompañará en cada decisión importante a partir de ahora.
No compras cuatro calculadoras.
Compras la capacidad de dirigir tu negocio con la claridad con la que lo haría un director financiero.
Acceso inmediato. Una tarde. 4 números. Tu negocio.
Lo realmente valioso ocurre cuando, por primera vez, puedes tomar decisiones sabiendo exactamente qué rentabilidad genera tu negocio.
Garantía: si al terminar sientes que hay algún dato que no refleja la realidad de tu negocio, revisaremos los cálculos contigo hasta que tengas plena confianza en ellos.